Vamos a ayudarte a responder a esta recurrente pregunta para que puedas comprobar qué compensa: ¿comprar o alquilar?, más ahora en un entorno de subidas de tipos y de los alquileres en zonas tensionadas.

Patricia Alcocer, directora de Proyectos

De partida, no hay una respuesta única, dependerá del perfil y de las necesidades particulares, así como del ahorro acumulado. Comprar o alquilar tiene sus ventajas y sus desventajas.

Ventajas e inconvenientes de la compra de vivienda

Las ventajas de la compra son que, si se realiza con una hipoteca a tipo fijo, no tiene sobre saltos, ya que siempre se pagará la misma cuota mensual. Una vez saldada la deuda, dejarás de pagarla. Como propietario, puedes adaptar y reformar la vivienda a tu gusto. El inconveniente es que quizás la vivienda no cubra tus necesidades a lo largo de tu vida y los cambios de casa en propiedad son más complejos, además del esfuerzo económico que supone la entrada para acceder a la compra.

Ventajas e inconvenientes del alquiler de vivienda

Por su parte, la vivienda en alquiler te da más libertad porque te permite vivir en el sitio y en la casa que necesitas en cada momento de tu vida y no requiere de grandes inversiones, pero tiene una gran pega, cada cinco años el propietario es libre de no renovarte el contrato o de ajustar la renta al mercado.

Comprar o alquilar, ¿qué es mejor?

Para poder comparar ambas situaciones, planteamos un ejemplo. Se trata de la misma vivienda, que se puede comprar por 260.000 euros o alquilar por 850 euros mensuales. Qué interesa más, ¿comprar o alquilar?

Coste de la compra

En caso de compra con financiación hipotecaria a tipo fijo a 25 años debes contar con, al menos, el 20% del valor de la vivienda, que es el porcentaje que no suele cubrir el préstamo bancario. Además, debes añadir los gastos asociados a la operación. Todo ello supone un total de unos 70.000 euros.

Coste del alquiler

En caso de alquiler, el desembolso inicial suele ser una mensualidad, más la fianza y garantías adicionales, que pueden hasta triplicar la renta. Por tanto, debes contar con un ahorro de entre 1.700 y 3.400 euros. 

El primer año, la renta y la cuota de hipoteca será la misma, pero posteriormente la renta se actualizará con el IPC y a los cinco años a valor de mercado.

Hay que tener en cuenta que el propietario tiene asociados gastos anuales que el inquilino no tiene, como por ejemplo el IBI, la comunidad o los seguros asociados a la hipoteca que suponen unos 150 euros mensuales.

Por tanto, al mes el inquilino paga 850 euros y el propietario 1.000 euros durante el primer año.

El segundo año, la renta se encarece por la actualización con el IPC y a los cinco años, por el valor de mercado, lo que significa que ambas cuotas se igualan en el sexto año de alquiler (suponiendo un IPC del 2,5% y un incremento de la renta por mercado del 5% en este periodo). A partir de ese momento, el inquilino paga una cuota mayor que el propietario.

Pasados 10 años, si necesitas cambiar de vivienda, como inquilino te devolverán la fianza. Como propietario, en una evolución del mercado del 2,5% positivo, obtendrás por la venta de la vivienda menos la deuda pendiente en torno a los 160.000 euros, es decir, 90.000 euros más que la inversión inicial. Pero también existe la posibilidad de que la evolución del mercado sea negativa. Con un 2,5% negativo anual, a los 10 años, obtendrías por la venta lo mismo que la inversión inicial.

Tras los 25 años de hipoteca, la propiedad solo paga los gastos anuales asociados al inmueble, mientras que el inquilino, seguirá pagando la renta, según lo que dictamine el mercado.

Por tanto, la decisión de comprar o alquilar, es particular para cada persona y debe ir de la mano de tu estilo de vida y de tus ahorros disponibles.