Si eres propietario de una vivienda de gran tamaño o has heredado una y la quieres convertir en dos viviendas individuales, te explicamos los pasos y trámites que tienes que hacer.

Dividir en dos una vivienda

Jesús Chiral, departamento Técnico de Alia Tasaciones

El momento de recibir una vivienda por herencia, en algunos casos, puede suponer un conflicto entre las partes interesadas por querer quedarse con la propiedad. La venta a un tercero puede ser una solución factible, pero existe otra: la división en dos o más residencias individuales. Te contamos todo sobre este proceso.

Tipo de vivienda: unifamiliar o piso

Para poder comenzar con los trámites de la división del inmueble tenemos que tener en cuenta de qué tipo de vivienda se trata, porque los requerimientos no son los mismos en una vivienda unifamiliar o en un piso que pertenece a una comunidad de propietarios.

División de un piso

Cuando se trata de segregar una vivienda de un bloque de pisos, la Ley de Propiedad Horizontal establece que es necesario el consentimiento de tres quintas partes de los vecinos, ya que se modifican las cuotas de la comunidad de propietarios, las cuales se fijan en función de la superficie de ocupación.

División de una vivienda unifamiliar o chalé independiente

En el caso de tratarse de un chalé, esta división puede ser como el caso anterior, con división horizontal, dejando cada planta de la casa como una vivienda independiente, o realizar una división vertical, también llamada división horizontal tumbada, donde la vivienda se segrega de arriba abajo, formando dos chalés pareados.

Pasos para dividir una vivienda

Para poder realizar esta obra debes seguir los siguientes pasos:

Pedir autorización administrativa

Antes de comenzar con los trámites tienes que asegurarte de las normativas vigentes como la de la Ley del Suelo, las normas urbanísticas tanto de tu Ayuntamiento como de tu Comunidad Autónoma, además de tener en cuenta la Ley de Propiedad Horizontal, que es la que permite la división del inmueble. La norma determina unos criterios de habitabilidad, es decir, las estancias que se deben tener y los tamaños mínimos de estas para que el nuevo inmueble sea adecuado para vivir.

Permiso de la comunidad de vecinos

Como anteriormente se ha mencionado, si se trata de una vivienda en una comunidad de propietarios, es decir, en una división horizontal, los vecinos decidirán si te dan o no el permiso para poder realizar la obra, siempre y cuando no esté contemplada la segregación en los estatutos de la comunidad.

Proyecto y licencia de obra

El proyecto debe estar firmado por un arquitecto o arquitecto técnico y es necesario solicitar licencia de obra mayor. En el caso de vivienda unifamiliar, es importante saber que cada vivienda debe tener una superficie mínima con su propia entrada independiente y aislamiento térmico y acústico entre ellas.

Una vez termina la obra, también hay que solicitar la licencia de primera ocupación, que sirve para que la nueva vivienda pueda obtener sus propios suministros básicos de luz, agua y gas.

Escritura ante notario y Registro de la Propiedad

Para que la separación del inmueble sea oficial, es obligatorio que se realice una escritura pública ante notario y así poder inscribir la nueva vivienda en el Registro de la Propiedad, de lo contrario no se podrá vender en un futuro ni alquilar.