Con la subida de la electricidad y el gas, ¿cómo ahorrar en la factura energética de tu hogar? Empieza por conseguir la etiqueta energética, con la que sabrás el consumo de tu vivienda y podrás conocer qué mejoras puedes realizar para reducir la energía.

Etiqueta energética

Juan José Cortés, director de Administración de Alia 

Qué es la etiqueta energética

La etiqueta sirve para medir la eficiencia energética de un inmueble a partir de una escala de siete letras, de la A y a la G, siendo la primera la de mayor eficiencia y la última, la de menor. Para facilitar su clasificación, a cada letra se le asigna un color. Aquellas más sostenibles tienen un tono verde que gana intensidad cuanto mayor es su nota. Por el contrario, las de menor eficiencia tienen colores amarillos y rojos.

Para medir la categoría en la que se encuentra la etiqueta de eficiencia energética de cada hogar se tienen en cuenta dos aspectos:

  • Emisiones de dióxido de carbono kgCO2/m2.
  • Consumo de energía kWh/m2.

Clasificación de la etiqueta energética

Letra A

Es la categoría más eficiente y supone un consumo de energía inferior al 55% de la media. Es decir, un ahorro energético de ese porcentaje. Para obtenerla es preciso que se certifique un consumo inferior a 44,6 kWh y unas emisiones de menos de 10 kg de dióxido de carbono.

Letra B

Segunda letra con mayor eficiencia que implica un consumo de entre 55% y 75%. Se valida con un consumo de entre 44,7 y 72,3 kWh. Requiere de unas emisiones de entre 10 y 16,3 kg de dióxido de carbono.

Letra C:

El consumo de entre el 75% y 90%. Sus valores se encuentran entre 72,4 y 112,1 kWh. Los gases emitidos tienen que estar comprendidos entre 16,4 y 25,3 kg de dióxido de carbono.

Letra D

Representa un consumo medio de entre el 90% y 100% o de entre 112,2 y 172,3 kWh. El dióxido emitido está entre 25,4 y 38,9 kg.

Letra E:

También situada en la media, el consumo se encuentra entre el 100% y 110% o entre los 172,4 y los 303,7 kWh. Las emisiones de dióxido de carbono oscilarán entre 39 y 66 kg.

Letra F

A partir de esta letra nos encontramos con las categorías de menor eficiencia, con un consumo de entre el 110% y 125% por encima de la media o entre los 303,8 y 382,6 kWh. El dióxido de carbono enviado en esta ocasión será de entre 66,1 y 79,2 kg.

Letra G

Es la categoría con menos eficiencia que establece la legislación. Se ubica aquí a cualquier casa con un consumo superior a los 382,7 kWh o un consumo superior al 125% de la media. Las emisiones superan los 79,2 kg de dióxido de carbono.

Ejemplo de consumo energético

Partiendo del consumo medio habitual de los hogares españoles, situado en las letras D y E, para saber cuál es el gasto energético de una vivienda se multiplican los kWh/m2 del certificado energético por la tarifa eléctrica que se tenga contratada y por los metros cuadrados de la vivienda.

En el caso de un edificio, se tienen en cuenta otras variables como: clima, año de construcción, superficie útil, fachada, altura o instalaciones térmicas, entre otras.

Vamos a dar un ejemplo para que veas más claramente la diferencia. En una vivienda de 100 metros cuadrados, tomamos como referencia un precio medio del kWh de 15 céntimos.

En la casa con letra A el consumo sería de 4.460 kWh y 669 euros. Sin embargo, en la que tiene la letra F se gastarían 38.260 kWh y 5.739 euros al año de energía. Supone una diferencia de más de 5.000 euros entre ambas.

Cómo se obtiene la etiqueta de eficiencia energética

Se trata de un trámite muy sencillo. Debes contactar con un certificador autorizado y solicitar una visita a tu domicilio. Posteriormente, tienes que registrar el certificado energético en el organismo competente de tu comunidad autónoma. Si todo está correcto, no serán precisas más gestiones.

Qué es el certificado energético

El certificado energético es el documento legal en el que consta la etiqueta de tu vivienda. En él aparecen todas las características energéticas del lugar, como, por ejemplo, el aislamiento, los aparatos de calefacción y aire acondicionado, la necesidad de agua caliente sanitaria, etc. Además, hallarás las recomendaciones que el técnico autorizado haya hecho para que puedas mejorar la eficiencia en el futuro.

Recomendaciones de mejora de eficiencia energética

En este sentido, y dependiendo de cada inmueble, en líneas generales se pueden realizar estas mejoras que no siempre suponen un desembolso adicional:

  • Iluminación Led y/o las nuevas Led inteligente, que se conectan a la red WiFi del hogar y como se puede intuir se controlan desde el móvil.
  • Uso de climatización responsable, también su versión inteligente.
  • Reformar fachadas con productos aislantes.
  • Aislamiento térmico en puertas y ventanas. Solo con esta mejora se puede llegar a reducir hasta un 50% tus costes energéticos.
  • Reemplazar electrodomésticos antiguos para reducir el consumo de energía.
  • Reducción del consumo de agua con acciones como completar al máximo la capacidad de la lavadora y el lavavajillas, abrir los grifos lo justo y necesario o utilizar cisternas de doble carga.
  • Mantener equipos apagados, evitando el “standby”, es decir, apagar el aparato eléctrico, pero no desconectarlo de la red eléctrica.
  • Aprovechar al máximo la luz natural, abriendo persianas, retirando toldos una vez su funcionalidad no sea necesaria.

Validez de la etiqueta energética

La duración de la etiqueta es de diez años. No obstante, si se ha obtenido la peor de las calificaciones, su vigencia se reducirá a la mitad y tendrás que renovarla tras cinco años.

Debes saber que, si quieres alquilar o vender tu vivienda, obligatoriamente necesitarás la etiqueta energética.

Aprovecha ahora todas las ayudas que el Gobierno ha aprobado al calor de los fondos Next Generation dirigidas a la rehabilitación de inmuebles para mejorar la eficiencia energética. No solo ahorrarás en la factura, también aumentarás el valor de tu hogar y conseguirás un mayor retorno si algún día decides ponerlo a la venta.

En Alia disponemos de personal experto que te ayudará en la tramitación de tu certificado de eficiencia energética. Asimismo, te asesoraremos sobre qué puedes hacer mejorar la eficiencia energética de tu vivienda. Experiencia, no nos falta, realizamos al año más de 1.200 certificaciones de eficiencia energética (CEE), tanto para particulares como para empresas.